domingo, 12 de junio de 2016

CONCILIACIÓN FAMILIAR...... UTOPÍA O REALIDAD

Aún recuerdo el día que terminé la carrera, estaba entusiasmada, por fin era enfermera, por fin empezaría a trabajar y sería económicamente independiente, así que sin más, me adentré en el fantástico mundo laboral.
Tenía veintipocos, había estudiado una Diplomatura y ahora era enfermera, trabajaba y contaba con muchísimo tiempo libre, para hacer lo que me apeteciera, fuera lo que fuese, hacía 4 o 5 turnos de noche seguidos, porque llegaba a casa y lo único que tenía que hacer era dormir, levantarme e ir de nuevo a trabajar, doblaba turnos y no notaba el cansancio,seguía teniendo tiempo para mi, para mis amigos, para mi familia, para echar una mano en casa, ir al cine, de compras, a comer por ahí..... en fin tenía una vida cómoda.

Hace 4 años tuve a mi hijo, fue el día más feliz de mi vida, sabía que este era un punto de inflexión en mi cómoda vida, pero nunca imaginé hasta que punto...

Según el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad el concepto de conciliación trabajo-familia se ha entendido de diversas maneras. Conciliación en sentido estricto, se refiere a la compatibilidad de los tiempos dedicados a la familia y al trabajo. En un sentido amplio, se refiere al desarrollo pleno de las personas en el ámbito del trabajo, afectivo, familiar, personal de ocio, estudio e investigación, y a disponer de tiempo para sí. Por ello, conciliar significa mantener el equilibrio en las diferentes dimensiones de la vida con el fin de mejorar el bienestar, la salud y la capacidad de trabajo personal.

http://www.msssi.gob.es/ssi/igualdadOportunidades/iEmpleo/corresponsabilidad.htm


Bien pues vamos allá.....
Cuando me planteé ser madre, tuve mucho tiempo para pensar en qué tipo de madre quería ser, y en plantearme como quería vivir mi maternidad.... básicamente esto consistía en poder ver a mi hijo y pasar todo el tiempo posible con él.

Ser enfermera conlleva trabajar cualquier día del año, habitualmente en 3 turnos ( mañana, tarde y/o noche).
Los primeros años fueron realmente agotadores, me incorporé a trabajar cuando mi hijo tenía 6 meses recién cumplidos, ya que se me acabó la baja maternal, y desde entonces mi marido y yo nos adentramos en el mundo de los malabarismos con los turnos de trabajo.
Al no llevarle a la guardería, tratábamos de que uno de nosotros estuviera siempre con él, así que si yo salía de trabajar a las 8 de la mañana y mi marido trabajaba esa mañana, me tocaba no dormir,  me arrastraba por la casa cual muerto viviente de Walking Dead, si mi marido estaba de tarde, aleluya!!!! podía dormir entre 3 - 4  horas y luego pasaba toda la tarde con el peque......cuando era bebe era más o menos fácil, pero según fue creciendo, comenzó a caminar, a correr, a subirse por los muebles.... no tenía un minuto para casi nada más que no fuera estar pendiente de él. Pasé de planchar a doblar la ropa bien estiradita, dejé de leer porque me dormía leyendo el titulo de los libros, por no hablar del deporte..... estaba agotada, no podía con m alma.
A menudo me tocaba apelar a la buena voluntad de mis compañeros de trabajo que tienen turno matutino, para que me lo cambiasen para no coincidir mi marido y yo trabajando por la tarde.....

Al cumplir los 15 meses comenzamos a llevarle a la guardería, horror!! nos salió blandito el niño y nos tiramos todos los fines de semana en las urgencias del hospital.....a los 3 meses decidimos suspender la misión "guarderíl" ya que no era del todo práctico, no dormíamos por las noches porque el estaba malo, así que al final fue aún peor que al principio....

En septiembre del año pasado iniciamos una nueva etapa, la escolar, bien..... pues de nuevo volvemos al malabarismo..... entra a las 9.30 y sale a las 17h, me costó muchísimo aceptarlo.... es una jornada laboral en toda regla, pero si escogíamos un colegio con otro horario, entonces no podíamos ir a buscarlo, yo salgo de casa a las 14.30h para trabajar y mi marido  (cuando está de mañana) llega en torno a las 16h, por lo tanto este era el horario que mejor se adaptaba a nuestra situación.
Mientras escribo, me doy cuenta que ya lo he normalizado, pero creedme, me ha resultado muy difícil adaptarme a esto, mis turnos de trabajo consisten en trabajar 4 días seguidos de 15h-22h y los dos días siguientes los trabajo de noche, esto se traduce en que si comienzo el ciclo un lunes, a mi hijo le veo de 8 a 9.30, que entra en el colegio, durante cuatro días seguidos, esto unido a que tanto mi marido como yo trabajamos los fines de semana, hace que coincidamos los 3 juntos en casa muy poquito, a veces es un fin de semana cada dos meses...... El otro día, cuando le dije al peque que el fin de semana estaríamos los 3 juntos porque papa y mama no trabajan, me contestó "Bieeeeen mamiiiiii!!!! por fin los 3 juntos", imaginaos, se me partió el alma.......

Por eso me hace gracia cuando se habla o leo algo sobre conciliación familiar.....hoy en día en la sociedad que hemos creado, la conciliación no existe, padres y madres tienen que renunciar a gran parte de su ocio al tener un hijo, pero bueno eso es asumible porque por un hijo se renuncia a todo, el problema es tener que renunciar a ver a tu hijo por culpa de los horarios laborales, tener que renunciar a pasar tiempo en familia ya que cuando no trabaja papá, trabaja mamá, renunciar a poder planear un fin de semana de ocio en familia ya que los jefes de tu marido no respetan sus turnos.....

Y muchos pensareis, bueno.....es el trabajo que habéis elegido, y conociendo vuestro trabajo tomasteis la decisión de tener un hijo, efectivamente es así, pero deberíamos intentar caminar hacia una sociedad que promueva las relaciones familiares, evitando jornadas laborales en la escuela para los niños, evitando que haya niños que no disfruten de sus padres ya que están trabajando, una sociedad que permita a los niños ser niños y a los padres disfrutar de la maternidad/paternidad.

Quiero aclarar que estoy expresando mi opinión, seguro que habrá personas que la compartan y personas que no, pero me apetecía escribir sobre este tema que hoy en día me da muchos dolores de cabeza, me hace derramar alguna que otra lágrima, me hace sentir frustrada por no poder mejorarlo y me hace sentir culpable por el tiempo que no paso junto a él.

Os dejo un vídeo, para mí impresionante, y termino derramando de nuevo lágrimas al verlo por enésima vez, deseo que os guste y me gustaría sobre todo que no os sintierais identificad@s con el vídeo ni con mi entrada en este blog ya que eso significaría que disfrutais de vuestros hijos

https://www.youtube.com/watch?v=mteP2e1Cqkc